CONCURSO DE OPOSICIÓN PARA LA PLAZA DE DIRECTOR DE LA OSUACH

En estricto apego a su normatividad y a un claro espíritu de transparencia, la Universidad Autónoma de Chihuahua convocó, el pasado mes de julio del año en curso, a la plaza de Director de Orquesta.

Nuestra máxima casa de estudios atraviesa por una actividad intensa en todos los órdenes de su vida institucional. En aspectos académicos, administrativos y culturales, la UACh ha venido realizando actividades que refuerzan su identidad, desde una perspectiva más acorde con los cambios que en el actual contexto global se han estado gestando.

No obstante las dificultades que entraña inaugurar un nuevo rumbo a seguir, nuestra Alma Mater no ha cejado en su intención y en sus objetivos, por lo que, en consonancia con los tiempos de cambios que hoy vivimos, inicia un proceso histórico, mismo que se realiza por primera vez en nuestro país.

Para observar el cuidado de todos los detalles que se involucran en proceso de tal naturaleza, se ha venido trabajando con una minuciosa tipología: el lanzamiento de la convocatoria se dio en base al seguimiento puntual del Reglamento de la Orquesta Sinfónica, el cual estipula que cuando el puesto en cuestión se encuentre vacante, se convoque a un concurso de oposición para ocupar la plaza de Director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Basado, de igual manera en dicha normatividad y dado lo complejo de este proceso de selección, así como la importancia que reviste, se formó un jurado con personas de alta calidad musical y ética, quienes accedieron a colaborar institucionalmente. Sus integrantes son: Enrique Pérez Mesa, Director del Jurado, quien en su tierra natal, la hermana República de Cuba, ostenta el título de Director de la Orquesta Sinfónica de Cuba; David Elías Hernández Bretón, Director de la Orquesta Sinfónica de la Armada; y Félix Parra Aguilera, concertino fundador de la Orquesta del Estado de México.

El señalado proceso de selección deberá atravesar por un total de cuatro etapas, tres de las cuales ya fueron cubiertas.

En la primera se realizó una preselección con carácter y fin institucional. En ella declinaron dos personas. Esta fase se desarrolló en la primera quincena de septiembre.

Para le segunda etapa, se llevó a cabo una eliminatoria, tomando en cuenta una serie de evidencias presentadas por los aspirantes, tales como currículo, videos, grabaciones en discos compactos, revisión y evaluación de programas, repertorio, formación académica, experiencia profesional como director, experiencia profesional como atrilista, premios, distinciones y nivel de las orquestas que haya tenido a cargo el postulante. Esta etapa se cubrió en la segunda quincena de septiembre y después de ella, quedaron cuatro candidatos.

Los días 22 y 23 de octubre se cumplió con la tercera etapa. Ésta consistió, de acuerdo con su modalidad de selección técnica, artística y musical “in situ”, para elegir a los finalistas que pasaron a la última etapa, en la realización de ensayos por parte de los concursantes, esto ya en la ciudad de Chihuahua.

Los días 24 y 25 de octubre se llevará a cabo la mencionada etapa final del Concurso de Oposición para seleccionar al ganador del mismo. Su mecánica consiste en la ejecución de un programa, en el cual cada finalista dirigirá una obra previamente ensayada. Las obras musicales fueron seleccionadas por el mismo Jurado Dictaminador y el programa se compone por los siguientes títulos:

Obertura El Barbero de Sevilla de G. Rossini.

Finalmente, el miércoles 26 de octubre, A LAS 8:30 p.m. se realizará un concierto, en el Paraninfo Universitario, con los finalistas, de donde habrá de emerger el nuevo Director.

Como puede apreciarse, la ardua labor que, en materia cultural, realiza la Universidad Autónoma de Chihuahua y los avances significativos que esto trae consigo, hacen de ella una institución de vanguardia en el quehacer artístico musical, lo que a su vez deberá traducirse, al paso del tiempo, en otro tipo de logros y afortunados resultados para todos los campos del arte y también, más allá de los límites infraestructurales de la UACh, a toda la comunidad chihuahuense, haciendo así honor a su lema: “Luchar Para Lograr. Lograr Para Dar”.